No se nos olvidará la presencia de Rosa Navarro Durán en nuestro colegio. Tomar un tren, desplazarse, encender una luz… Son acciones cotidianas a las que aparentemente no les damos valor hasta que un día… ¡nos faltan!
A pesar del gran apagón, Rosa pudo estar con nosotros después de vivir una gran aventura digna de ser narrada en el Quijote.
A lo largo de este curso, hemos leído desde 3 años hasta 4º de ESO el Lazarillo de Tormes, un gran clásico de nuestra literatura y precursor de la novela moderna. Una obra literaria contemporánea de los muros de nuestro colegio.
En él se nos narran, como reza el título, las adversidades y fortunas del Lazarillo de Tormes, un mozo de muchos amos de los que tiene que huir continuamente debido al maltrato recibido. Detrás de estas historias, hay escondidos gran cantidad de datos históricos, guiños del autor… y una crítica contra los estamentos privilegiados de la época, especialmente, contra aquellos que en la Iglesia no vivían según el evangelio.
Rosa Navarro Durán con su sabiduría, su elocuencia, su pasión por la lectura y la defensa de los clásicos y, a la par, su forma de hablarnos con profundidad y sencillez llenó de luz nuestro colegio.
¡Gracias, Rosa, ¡por querer estar con nosotros y por impulsarnos en esta aventura de leer!
Si no apostamos por los Clásicos, desaparecen. Y son la mejor herencia que nos han dado nuestros escritores.
Rosa Navarro Durán







