Hoy, nuestro colegio se detiene para caminar juntos.
Alumnos, profesores y familias nos unimos en este Vía Crucis para acompañar al Cristo de la Providencia en su camino.
Un camino que nos enseña valores que van más allá del aula: el esfuerzo, el respeto, la solidaridad y el amor hacia los demás. Un camino que nos muestra una lección que va más allá: la del amor hasta dar la vida.
Cada estación es una oportunidad para reflexionar, para aprender y para sentir.
Porque al contemplar la Pasión de Jesús… no podemos permanecer indiferentes, descubriendo cómo esa Sangre Preciosa de Cristo se derramó «por mí».
Así lo comprendió San Francisco.
En el silencio, en las miradas y en cada paso, nuestros alumnos son protagonistas de una experiencia que une fe y educación que va más allá del colegio y que se cuela por las calles de Marchena.
Hoy no es solo un recorrido… es una lección de vida. Porque educar es caminar juntos. Y con Jesús lo hacemos con más corazón.







