Hay momentos en la vida de un colegio que trascienden lo académico y se convierten en recuerdos imborrables. Nuestro pregón de Semana Santa el Viernes de Dolores ha sido uno de ellos.
En el marco incomparable de nuestra iglesia, el silencio, la emoción y el sentimiento se hicieron protagonistas en un acto cargado de fe, tradición y corazón.
Nuestro alumno Guillermo López puso voz al sentir de toda una comunidad educativa con un pregón lleno de fe y amor profundos.
Palabas que evidenciaban el sentir vivo de nuestra Semana Santa de Marchena.
Palabras envueltas en poesía y dirigidas a cada una de las Hermandades y, cómo no, especialmente a su Cristo de San Pedro.
También cada palabra pronunciada fue capaz de elevar nuestra mirada al Cristo de la Providencia, fue capaz de emocionarnos y sentir cómo estas raíces están vivas en nuestro corazón.
Presentado con cercanía y elegancia por Manuel Ruiz, el acto brilló por su solemnidad y por la autenticidad de unos jóvenes que nos muestran una ventana de esperanza al futuro.
Guillermo fue capaz de unir a sus compañeros de clases y hacerlos sentir con un solo corazón; en el desarrollo del pregón supo contar con compañeros de otros niveles participando en la recitación de poemas, en el canto de saetas y en la interpretación de melodías a través de las teclas de un piano.
Guillermo supo adentrar a todos los compañeros de la Secundaria en el Misterio del silencio y la escucha. Guillermo puso en evidencia el valor de la familia y el amor por su colegio.
Gracias, Guillermo, por hacer este Viernes de Dolores tan especial en nuestro colegio.







