Después de las vacaciones, nuestras aulas y nuestros patios vuelven a llenarse de vida, de ilusión y de esos pequeños momentos que hacen de nuestro colegio un lugar tan especial.
Los pasillos recuperan sus voces, el patio se llena de juegos, carreras, risas y abrazos, y cada rincón vuelve a tener ese movimiento que anuncia que un nuevo curso ha comenzado.
La vida ha vuelto a nuestro colegio de la mano de nuestros niños y niñas. Llegan con sus mochilas cargadas de ilusión, de historias que contar, de ganas de reencontrarse y de nuevos sueños por descubrir. Son ellos quienes dan sentido a cada jornada y quienes nos recuerdan que educar es, ante todo, acompañar la vida que el Señor pone en nuestro camino.
Comenzamos este nuevo curso con el corazón abierto y con la mirada puesta en todo lo que juntos podremos vivir. Un curso en el que queremos seguir creciendo como hermanos, aprendiendo a cuidarnos, a escucharnos, a acompañarnos y a celebrar cada paso compartido.
Porque somos familia y porque cada persona que forma parte de nuestro colegio tiene algo único que aportar a esta gran comunidad educativa.
El pasado martes se incorporaron también nuestros alumnos y alumnas de ESO, completando así la vuelta a las aulas de toda nuestra comunidad educativa. Un nuevo curso que comienza con ilusión, nuevos retos y muchas oportunidades para seguir creciendo juntos y haciendo realidad nuestro lema: Como hermanos.






