A lo largo de la jornada de hoy, nuestra comunidad educativa ha vivido un momento muy especial de encuentro y oración. Hemos peregrinado hasta la iglesia de Santo Domingo para encontrarnos con nuestra patrona, la Virgen del Rosario, y poner ante Ella nuestras intenciones y deseos.
Junto a María, hemos orado especialmente por la paz, siguiendo el ejemplo de San Francisco y Santo Domingo, dos grandes amigos de su Hijo Jesús y testigos de una vida entregada al amor y al servicio.
Y en esta peregrinación hemos querido llevarle también la flor que más le agrada: la de nuestros pequeños gestos, nuestra cercanía y nuestra disposición a caminar «como hermanos». Porque cada paso compartido, cada gesto de ayuda y cada momento vivido juntos es una manera de hacer presente la fraternidad que queremos construir en nuestro colegio.
Queremos agradecer de corazón a la Hermandad del Cristo de San Pedro por abrirnos sus puertas y acogernos con tanto cariño durante esta mañana. Gracias por acompañarnos y hacer posible este encuentro tan especial.
Con el corazón lleno de fe y gratitud tras esta peregrinación, nos preparamos para vivir con ilusión este 4 de octubre, una fecha muy especial para nuestra comunidad educativa







