Felicidades, Madre, Virgen del Rosario. Junto a Ti queremos dar gracias a tu Hijo por este Primer Domingo de Octubre tan especial, una jornada que hemos vivido con profunda emoción, alegría y, sobre todo, con el corazón lleno de fe.
Toda nuestra comunidad educativa —alumnos, profesores, personal de administración y servicios y hermanas— hemos compartido este día con la alegría de sentirnos parte de algo grande. Unidos como una gran familia, hemos podido vivir y celebrar una tradición que forma parte de la historia y del corazón de nuestro pueblo.
Una vez más, el cielo se asomó a Marchena. La fe de un pueblo unido se hizo presente para honrar a su Madre y Patrona, la Virgen del Rosario. En cada mirada, en cada oración y en cada gesto de cariño pudimos sentir la emoción de una comunidad que se reúne para celebrar a quien acompaña y protege su camino.
Y junto a Ella, sentimos también muy cerca el ejemplo de San Francisco, Santo Domingo y la Beata Madre Carmen, que continúan inspirándonos con sus vidas de fe, entrega y servicio. Ellos nos recuerdan que la fe se vive caminando juntos, cuidándonos y haciendo de nuestra comunidad un lugar donde crecer y compartir.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la Hermandad del Cristo de San Pedro y Veracruz por abrirnos sus puertas y hacernos partícipes de este encuentro tan especial en la fe. Gracias por acogernos con tanto cariño y por permitirnos vivir juntos una jornada que guardaremos con especial emoción.
Con el corazón lleno de gratitud, seguimos nuestro camino como comunidad educativa, confiando nuestro curso y nuestras familias a nuestra Madre.






