Resucitó de veras el que nuestro Amor y nuestra Esperanza.
En nuestra Semana Santa de Marchena hemos vivido Paso a Paso; «levantá» a «levantá« el misterio de la Pasión y Muerte del Señor.
Aclamándolo con Palmas; contemplando su inmensa Humildad; despertando en nosotros la ternura y compasión de su Dulce Nombre; sintiendo su bendición al acoger en sus hombros la Cruz y llevándola por nuestras calles, Nuestro Padre Jesús; contemplándolo en el silencio de la Vera Cruz, del Cristo Crucificado y Yacente con los ojos de Santa María de la Palma, de los Dolores, de la Piedad, de la Esperanza, de las Lágrimas, de las Angustias, de la Soledad.
Nuestro corazón, el de nuestra Comunidad Educativa, acoge ahora con gozo el anuncio de la Resurrección del Señor: el triunfo del Amor sin límites y de la Esperanza que llena de alegría y paz el corazón, para convertirnos en Testigos de este grito jubiloso que atraviesa el tiempo y el espacio: ¡Ha resucitado!
Desde nuestra comunidad de hermanas y nuestro colegio, nos unimos a la multitud de creyentes celebrando con gozo que la muerte no tiene la última palabra; es la VIDA la que HOY envuelve y llena todo de sentido.
Jesús, el Señor, con su Resurrección hace nuevas todas las cosas. Hoy comienza todo.
CONTIGO, SEÑOR, ¡COMENZAMOS!







