El día que tanto habíamos esperado llegó: la promoción 26P celebró su acto de graduación. Un momento cargado de emociones que vivimos en familia, comenzando por lo esencial: la Eucaristía, centro de nuestra vida y signo de comunión.
Durante el acto académico, tuvimos el privilegio de escuchar la última lección, impartida por don Jaime Olmedo Conejero, quien dirigió a los alumnos unas palabras llenas de verdad, cariño y sabiduría. Hacemos nuestras sus palabras al recordar que «se os va a echar de menos». Porque, efectivamente, habéis formado parte de esta familia educativa y eso deja una huella imborrable.
Sois únicos, irrepetibles, y cada uno de vosotros ha tenido un lugar especial en nuestra historia. Ahora emprendéis caminos distintos, y es natural que el futuro despierte incertidumbre. Pero no estáis solos. Confiad en lo que sois, en lo aprendido, en todo lo que lleváis dentro… y, sobre todo, confiad en Dios, que os conoce, os cuida y habita en vosotros, incluso cuando no lo percibáis.
Os despedimos con gratitud. Siempre tendréis un lugar en esta casa. ¡Hasta pronto!







